Cinco países europeos —Reino Unido, Alemania, Francia, Suecia y Países Bajos— acusaron formalmente a Rusia de asesinar al opositor Alexéi Navalni con epibatidina, una toxina de ranas sudamericanas 200 veces más potente que la morfina, según análisis forenses concluyentes presentados en la Conferencia de Múnich.






